Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades le han informado a su médico que: ìtoda persona que desee saber si está infectada por el virus de la hepatitis C o que tenga dudas acerca de ello debe tener la oportunidad de recibir asesoramiento, someterse a análisis y recibir un control posterior adecuadoî.
¿Qué significa esto?
Si su médico de atención primaria solicitó su análisis de detección de la hepatitis C, pregúntele si es necesario que lo remita a un especialista gastrointestinal (GI) o hepatólogo (experto en problemas del hígado). Su médico le puede explicar por qué éstos son los especialistas adecuados para su afección.
Vea la lista de evaluación del riesgo para obtener más información sobre quiénes creen los expertos de la salud que deben hacerse el análisis, pero recuerde que el 30% de las personas con hepatitis C crónica no saben que la tienen.
¿Desea otra razón? Aquí tiene una importante:
Los pacientes que reciben antes tratamiento para la hepatitis C pueden responder mejor al tratamiento.
Las personas próximas a usted también corren riesgo si usted tiene hepatitis C y no lo sabe. La hepatitis C se puede contagiar de muchas formas como, por ejemplo, a través de artículos de aseo personal (una rasuradora o un cepillo de dientes) o a través de un accidente doméstico que haga que otra persona entre en contacto con su sangre.
Hacerse el análisis e informarse sobre todas sus opciones de tratamiento es algo que debe hacer por su propio bien y por el de sus seres queridos.
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